Ehrlichiosis / Ehrlichia canis (perro)
Agente patógeno / Biología
: El agente patógeno de la ehrlichiosis monocítica canina es Ehrlichia canis, una bacteria gramnegativa y obligatoriamente intracelular perteneciente a la familia de las Anaplasmataceae (orden de las rickettsias). El agente patógeno infecta a los monocitos y se multiplica en su interior formando cuerpos de inclusión característicos (morulas). Dentro del grupo de agentes patógenos emparentados, Ehrlichia ewingii causa una forma granulocítica que, sin embargo, presenta un patrón de propagación diferente.
Transmisión / Epidemiología
: La Ehrlichia canis se transmite principalmente a través de la garrapata marrón del perro (Rhipicephalus sanguineus). La ehrlichiosis está presente prácticamente en todo el mundo y es endémica en las regiones mediterráneas y tropicales y subtropicales; en Europa Central se da sobre todo en perros importados o tras estancias en el extranjero. La infección suele ir acompañada de otros patógenos transmitidos por vectores, como Anaplasma, Babesia o Leishmania.
Evolución y síntomas
: La enfermedad evoluciona clásicamente en tres fases. En la fase aguda, unas semanas después de la infección, aparecen signos inespecíficos como fiebre, aletargia, pérdida de apetito, inflamación de los ganglios linfáticos y del bazo, así como una disminución del número de plaquetas (trombocitopenia). A continuación, se produce una fase subclínica sin síntomas externos, en la que el agente patógeno puede persistir durante meses o incluso años. Si no se logra eliminar el agente patógeno, puede desarrollarse una fase crónica con tendencia a las hemorragias, pérdida de peso, alteraciones oculares y supresión de la médula ósea; esta fase es frecuente en el pastor alemán y resulta mucho más difícil de tratar.
Relevancia diagnóstica:
Las alteraciones clínicas y de diagnóstico de laboratorio son inespecíficas. Dado que en la fase aguda temprana aún pueden faltar anticuerpos, un resultado negativo en este intervalo de tiempo debe interpretarse con cautela; en cambio, en la fase subclínica y crónica, la detección de anticuerpos es muy adecuada para indicar una infección por el agente patógeno. Debido a los vectores comunes y al cuadro clínico superpuesto, es recomendable realizar un análisis paralelo de otros agentes patógenos transmitidos por garrapatas.
Componente
de la prueba rápida: La prueba Fassisi® EhrCanis detecta anticuerpos contra Ehrlichia canis en suero, plasma o sangre completa. En las pruebas combinadas CanVecto 3, CanVecto 4 y CanVecto Trio se detectan anticuerpos contra Ehrlichia canis junto con otros agentes patógenos transmitidos por vectores, lo que facilita la detección de varios agentes patógenos a partir de una misma muestra en caso de sospecha y con los antecedentes de viaje correspondientes.
Fuentes de la información proporcionada.