IgG bovina / transferencia inmunológica pasiva (vaca/ternero)
Biología / Antecedentes
: Los terneros nacen sin inmunidad y prácticamente sin anticuerpos circulantes propios (agammaglobulinémicos). La placenta sinépitelio-corial del ganado vacuno no permite el paso de inmunoglobulinas maternas al ternero en gestación. Por lo tanto, la protección del ternero recién nacido durante las primeras semanas de vida se basa exclusivamente en la absorción de inmunoglobulinas, sobre todo inmunoglobulina G (IgG), procedentes del calostro (leche inicial).
Fisiopatología / Epidemiología
La absorción de inmunoglobulinas intactas a través del epitelio intestinal solo es posible durante las primeras horas de vida y disminuye rápidamente con la edad; con el denominado cierre intestinal (gut closure), que se produce en unas 24 horas, la capacidad de absorción desaparece en gran medida. Si el calostro se ingiere demasiado tarde, en cantidad insuficiente o de calidad deficiente, o si la absorción se ve alterada, se produce una transferencia inmunológica pasiva insuficiente (Failure of Passive Transfer, FPT).
Evolución y consecuencias
: El fallo de la transferencia inmunitaria pasiva constituye un factor de riesgo fundamental para la salud del ternero. Los terneros afectados son más propensos a las infecciones y presentan mayores tasas de morbilidad y mortalidad durante las primeras semanas de vida, especialmente en lo que respecta a la diarrea, la septicemia y las infecciones respiratorias; además, su desarrollo a largo plazo también puede verse afectado.
Relevancia
diagnóstica: El éxito de la transferencia pasiva en el ternero puede evaluarse indirectamente a través de la concentración de inmunoglobulina G en suero, normalmente entre 24 y 48 horas después del nacimiento. Se considera que un valor de referencia para el fracaso de la transferencia pasiva es una concentración sérica de IgG inferior a aproximadamente 10 g/l (lo que corresponde a una proteína sérica total de entre 5,2 y 5,5 g/dl). Una evaluación temprana del estado de la IgG permite adoptar medidas correctivas específicas para cada animal y valorar la gestión del calostro en la explotación.
Componente
de la prueba rápida: El Fassisi® Bovine IgG permite una evaluación semicuantitativa del estado de la inmunoglobulina G en el ternero a partir de suero o sangre total, lo que facilita la valoración de la transferencia inmunológica pasiva, así como de la gestión del calostro en la explotación.
Las referencias bibliográficas se pueden consultar aquí.