Dirofilaria immitis / gusano del corazón (perro)
Los parásitos causantes de la dirofilariosis (Dirofilaria immitis) son transmitidos por diversas especies de mosquitos, que utilizan al perro como huésped y se reproducen gracias a él. Las principales zonas de distribución son América del Norte y la cuenca mediterránea (Italia, España, Grecia y el sur de Francia). Las larvas de tercer estadio infecciosas (microfilarias) son transmitidas por los mosquitos al perro durante la picadura y llegan al torrente sanguíneo, donde se desarrollan a lo largo de varios meses hasta convertirse en gusanos del corazón adultos (macrofilarias). Estos alcanzan una longitud de hasta 30 cm y se alojan en la arteria pulmonar del perro. Los primeros síntomas aparecen al cabo de unos 6 meses. Son típicos el cansancio, las palpitaciones, los edemas en las patas, la dificultad para respirar, la tos, la insuficiencia cardíaca o incluso la hipertensión. Los animales afectados pierden inicialmente peso y forma física; aparece la tos.
La Dirofilaria immitis, el agente causante de la dirofilariosis cardiopulmonar (enfermedad del gusano del corazón), es un nematodo que se transmite a través de los mosquitos. En su ciclo de desarrollo, el mosquito ingiere las microfilarias (larvas en su primera fase) que circulan por la sangre al picar a un perro infectado. En el mosquito, estas se desarrollan a lo largo de varias fases larvarias hasta convertirse en la tercera larva infecciosa, que se transmite al perro en una nueva picadura. En el perro, las larvas migran y maduran a lo largo de varios meses, hasta que los gusanos adultos se asientan en las arterias pulmonares y en el lado derecho del corazón.
Las principales zonas de propagación son América del Norte y el Mediterráneo; en Europa Central, la enfermedad se da principalmente en perros importados o tras estancias en el extranjero. Los gusanos adultos y sus productos metabólicos dañan las arterias pulmonares y el tejido pulmonar circundante. Los primeros síntomas suelen aparecer solo al cabo de meses; son típicos la disminución del rendimiento, la tos, la dificultad respiratoria y, en estadios avanzados, signos de sobrecarga del corazón derecho con fenómenos de congestión.
Para el diagnóstico es fundamental la detección del antígeno circulante, que procede principalmente de los gusanos adultos hembras. Dado que este antígeno solo es detectable una vez que los gusanos adultos han alcanzado la madurez, es recomendable realizar la prueba, como muy pronto, unos meses después de la infección; una prueba realizada demasiado pronto puede dar un resultado negativo, aunque exista infección.
El test Fassisi® CanDiro detecta el antígeno de Dirofilaria immitis en suero, plasma o sangre total. El antígeno de Dirofilaria immitis también se detecta en las pruebas combinadas CanVecto 4 y CanVecto Trio, lo que facilita el análisis paralelo de varios agentes patógenos a partir de una misma muestra en el caso de enfermedades transmitidas por vectores y con los correspondientes antecedentes de viajes.
Referencias: página de fuentes.